Binh: Balance entre pasado y futuro en Sigh Club

Aunque se crió en Düsseldorf, el nombre de Binh siempre lo asociamos a Berlín. El productor y DJ, que lleva más de una década viviendo en la meca de la cultura de club, lleva también unos ocho años lanzando pequeñas y variadas referencias, con una producción tan ecléctica y tan idiosincrásica como improbablemente respetuosa con los sonidos clásicos: de Chicago a Reino Unido, pasando por un un sistema solar desconocido. Su primer trabajo en solitario, lanzado en su original y fantástico sello Time Passages, llegaría en 2014, mismo año en el que publicaba su primera referencia colaborativa con Onur Özer bajo el nombre de Treatment. “Basic Trance Induction”, ese primer EP de tres pistas, mostraba categóricamente la capacidad hipnótica y epatante de la música de Germann Nguyen. Entre el minimal y el deep, entre la experimentación y el regusto de honrar a los grandes nombres del house, su música ya mostraba esa capacidad de ejercer un balance complejo e improbable entre tradición y vanguardia.

El sello japonés Cabaret Recordings y el ya archifamoso Perlon, fueron los siguientes en echarle el ojo a Nguyen. Sus primeras referencias para ellos fueron realizando una curva estilística compleja y variable, en la que se permitía la intervención del techno y se apostaba por sonidos minimal con un complejo diseño. Sería en 2016 cuando Perlon sacaría al mercado el EP “Noah’s Day”. Dedicada a su hijo (salió el día de su cumpleaños), esta referencia ya se acerca a formas del electro y de una música de club desinhibida, impredecible; aunque no desordenada.